El Troll es un aterrador
miembro de una mitológica raza antropomorfa del folclore nórdico. Su papel en
los mitos varía desde gigantes diabólicos —análogos a los ogros de los cuentos
de hadas británicos— hasta ladinos salvajes más similares a hombres que viven
bajo tierra en alturas o montículos, inclinados al robo y el rapto de humanos.
Con una altura
de 3 metros,
la escultura que ahora apreciamos fue concebida y desarrollada por los miembros
del Grupo KTY, escultores cubanos que se han juntado en el pequeño pueblo de
Trunderup, en Fionia, Dinamarca, para construir este Troll que formará parte
del grupo de esculturas de una Escuela de Artes y jugará el rol de grill o
parrilla, a la usanza de los daneses, tendrá capacidad para 6 personas y será
inaugurada el día 7 de diciembre junto a los alumnos y profesores de la
escuela, y artistas invitados.
Se dice que la
parrilla fue desarrollada cuando al colocar una cerca que rodeaba un bello
"château", se equivocaron en el cálculo. El barón dueño de la
propiedad se habría negado a pagar al fabricante el hierro sobrante y, en desagravio,
el herrero utilizó la reja como soporte para cocer carne frente al castillo. El
aroma enloqueció al barón a tal punto de acceder a desembolsar los 2 ducados
que adeudaba, por lo que obtuvo la reja-parrilla en pugna.
En los contornos
del Río de la Plata,
se esgrimían rejillas de hierro forjado
para tensar los cueros mientras se secaban a finales del siglo XIX. Se atribuye
a los gauchos de esa época el uso de esta herramienta para asar las carnes que
sobraban de los animales faenados.
Posterior a una
ley de amnistía dictada en 1832 en Uruguay, miles de reclusos comunes y presos
políticos vieron nuevamente la luz. En la cárcel de Colonia del Sacramento la
fiesta desembocó en escándalo cuando se comenzó a destruir la cárcel. En pocas
horas, una banda de cuatreros amnistiados se agenció algunos vacunos de vecinos
de la zona. Un convicto arrancó la puerta de su propia celda e improvisó la
primera parrilla moderna, cuyos resultados compartieron liberados, policías y
transeúntes.
Esperemos que
no pase lo mismo en esta escuela, pero sí que disfruten de este bello grill construido
en condiciones de frío extremo pero con el amor que caracteriza a los cubanos.



