Si lo pensamos
bien, ni siquiera pudiéramos imaginar que en la congelada y lejana Islandia se
pudieran desarrollar estos maravillosos animales. Es lo que dejarán emplazados esta vez en Sydfyns Frifagskole, Dinamarca,
los integrantes del Grupo Katey, Arcadio Tomás Capote y Rubén Peña.
Muy parecidos a
los ponis, estos salvajes caballos sobrevivieron en 1780 al Móðuharðindin, una erupción del volcán Laki,
por lo que una buena parte de la población autóctona equina, desapareció.

