viernes, 29 de mayo de 2015

Vuelven los caballos de manos de Arcadio y Rubén





 
Foto de Internet
Si lo pensamos bien, ni siquiera pudiéramos imaginar que en la congelada y lejana Islandia se pudieran desarrollar estos maravillosos animales. Es lo que dejarán  emplazados esta vez en Sydfyns Frifagskole, Dinamarca, los integrantes del Grupo Katey, Arcadio Tomás Capote y Rubén Peña.
Muy parecidos a los ponis, estos salvajes caballos sobrevivieron en 1780 al Móðuharðindin, una erupción del volcán Laki, por lo que una buena parte de la población autóctona equina, desapareció.

Nacida de los ponis de los escandinavos entre los siglos IX y X, la primera referencia a esta raza se encuentra en el XII, cuando estos caballos eran objeto de culto en la mitología nórdica.
 
Boceto de Escultura
Es la única raza indígena de Islandia, pero se fue difundiendo en muchas partes del mundo, y también existen poblaciones considerables en otras partes de Europa y de Norte América. En Islandia se usa en las labores agrícolas, en muestras equinas, en la hípica y también para el consumo de su carne.
El caballo islandés es resistente y sufre pocas enfermedades. La legislación islandesa prohíbe que los ejemplares exportados regresen a la isla, para prevenir posibles contagios. Tiene además la característica de conocer dos maneras de andar suplementarias además de las tradicionales paso, trote, canter y galope.
Su aspecto actual se debe a siglos de selección natural y genética. Hoy la raza está representada por organizaciones en 19 naciones, reunidas en la Federación Internacional de las Asociaciones del Caballo Islandés.