miércoles, 14 de octubre de 2015

Un escultor de carácter que universaliza la escultura para todos y con todos




La obra de Arcadio se logra comprender diferenciadamente tanto como obra creativa, así como medio de comunicación del conocimiento, por  las maneras de expresar y evidenciar lo formal  en  los contenidos que selecciona para referir temas en la manifestación artística que más  utiliza: la escultura,  con prioridad en la estatuaria, donde alcanza  sus mayores méritos. Genera así tendencias al tratamiento de componentes codificados sistematizados para mostrar acciones humanas, naturalezas, símbolos socioculturales, contenidos contemplativos revelados con una profunda identidad profesional y artística. 


De  interés resulta la caracterización de sus temas con actuaciones que garantizan su permanencia, la adecuación a su época de acuerdo con las condiciones del desarrollo territorial y local, así como  la manera  de incorporarse a proyectos artísticos, las formas de asumir los encargos para colocar estéticas plurales con matices, variedades asumidas en sus representaciones como los animales, las figuraciones, las representaciones socioculturales e imaginaciones otorgándole un particular espíritu donde lo tridimensional se presenta de forma desbordante, ciclópea con gentileza que seduce e invita a la participación del disfrute estético.
Su lógica compositiva lo acerca a un realismo monumentalizado de las formas tras un estudio y valoración de la propuesta, las escalas públicas y subjetividades donde insertará sus producciones desde las memorias detalladas y sentidas de los contenidos sociales económicos, culturales, entre otros. Lo colosal es la forma que utiliza para acercar a los sujetos  a las realidades pretendidas recurso donde ubica el énfasis sus producciones.
De esta manera Arcadio sostiene el trabajo con multiplicidad de valores, la cualifica con recursos artísticos como la  perspectiva , el color, la selección de la dimensión,  sus mixturas  técnicas  que marcan su carácter y proceder, distinción talante que parte de diseños de expectativas, consumos que obligan al cuestionamiento de la subjetividad creativa de Arcadio con una potente función estético educativo , definida por la originalidad, lo  propositivo  y las lecturas altamente manifiestas, elocuentes, expresivas, expansivas, con fuertes contenidos simbólicos animados  como su obras Elefante y Hasta un día (Martillo).

Un elemento a significativo es la arquitectura, montajes y técnicas de sus obras, pero en especial de la selección/empleo de los soportes. La utilización y  tratamientos con materiales cargantes, macizos, con sensación de robustez  y brío para modelar y fundir  es una constante en su trabajo, son un ejemplo el uso del  concreto, los metales como el acero, el hierro, esto le imprime  fuerza, posibilidad  de interactuación, continuidad temporal, sacralidad social y cultural. Esto, junto a la escala dan ciertas desenvolturas, atributos garbosos, intensas bizarradas, ideología del artista que reproduce desde sus sentimientos, motivaciones sensaciones y aprendizajes, enriquecida con  su visión sobre la  ponderosidad y compostura sólida donde la altura, el espacio visual, la eficacia de los emplazamientos garantizan  la accesibilidad con una particular sensatez y tenacidad, oficio, laboriosidad y diligencia. Esta se combina con el uso de los colores en tonos compactos utilizados para conseguir texturas, resaltar las formas, destacar los rasgos y códigos constitutivos  de lecturas e interpretaciones simbólicas de sus propuestas, loables a su empeño en la época actual.
Por otra parte la dimensión, posición vertical, los recursos sensitivos  son esenciales en la visualidad y originalidad de su estatuaria, la imagen colosal ambiental proporciona una percepción efectiva  con una libertad de actuación, fértil imaginación avaladora de la belleza. La preferencia de sus esculturas, atestigua la equivalencia de los contenidos de sus composiciones, las relaciones entre lo que él propone observen y  sientan los públicos para  mantener  en su memoria  con amenidad y aprehensión.
La diversidad y complejidad de movimientos es de igual forma un componente muy intenso en sus áreas y  proyectos artísticos señalado en  evidencias que hacen atrayente, ellos incitan a los públicos a su integración y uso, pues su colocación en el tiempo social y en el derecho cultural del deleite  incita al autor a una creación en una velocidad constante que la hace permanente, coherente y visualizadora.

Constituye un ejemplo del desarrollo de la estatuaria y la monumentaria  en la ciudad de Cienfuegos. Su alcance nacional e internacional garantiza los contendidos de la subjetividad construida, de la identidad socializadora donde las expresiones de la  nacionalidad de Arcadio emergen y resurgen en su rico imago mundi,  muy vinculada a su ser entrañable, a su percepción social y humana  tan frecuente en las últimos tiempos en las obras de arte.
La belleza de su producción artística le  permite su universalización,  lo nutre de imágenes alegóricas que recrea en su producción con maestría. Las  ideas que representa evidencian la continuidad de un movimiento que sabe acomodar y adecuar de forma eficiente a los entornos socio- comunitarios, culturales y artísticos.
Aborda con fulgor, sinceridad, lealtad y confianza la trascendencia que exige el desarrollo de la ciudad patrimonial moderna, la hace suya con habilidad, dispuesto a dar lo mejor de sí en el proceso creativo e innovador. Está presente desde su percepción monumental escultórica en sus colosales o hercúleas ya mencionadas  o recientemente los caballos Metamorfosis.
La visón social que tiene del arte lo llevan a exponer en espacios públicos recurrentes y significantes, esas son sus galerías, útiles para el mejoramiento comunitario, que incide positivamente en la imagen urbana e incluso la hace distintiva y única lo convierte en uno de los defensores y de los actores de memoria que todas las generaciones lo reconocen, derecho trasgenaracional cultural que tiene su obra acompañado de calidad artística, estética y creativa con un alto valor lúdico y educativo, pues nunca está alejada de la identidad de donde la produce.

Por otra parte su empeño por  permanecer lo lleva a poseer  una mayor potencialidad expresiva de gran capacidad, por ello Arcadio asume,  reasume, anuncia y resignifica, para configurar y conformar una posibilidad de puesta en valor que le da la universalidad, le permite acercarse a un universo dignificante, acumulador y ascendente dándole realce y crédito  a su creación.
Su escultura monumental permite procesos espaciales apreciativos, se insertan tanto en lo vetusto como en lo novedoso y garantiza así  cierta continuidad en el recreo tridimensional. Aquí radica el valor de su obra, en la trascendencia patrimonial, se inserta entonces en uno de los objetivos del patrimonio mundial relacionado con la espiritualidad en relación con intereses socioculturales diversos de instituciones, organizaciones y organismos, relación garante de su obra. El autor la realiza como  una acción sistemática pensada,  para lograr una visión satinada de su composición brindando una muestra atrayente e intensa así las obras son una subjetividad relevantemente atractiva,  exteriorizando la riqueza humana.