Por: Lic. Celia Joya Riverón
La fuerza creadora es todo concretismo, es el poder de cada hombre que supera idealización, va más allá de la praxis inteligente, va al legado espiritual que queda en la memoria estética del pensamiento individual.
Describir volúmenes y dimensiones como binomio inseparable para toda la obra
del autor, también invita al reconocimiento de la variedad temática y técnica,
evolucionando paralelamente.
De las pioneras piezas modeladas en cerámica, han nacido formas y materiales
alternativos que complejizan su discurso, llevado a escala natural y
monumental, según distinción espacial e impulsos creativos. Hoy, el
ferrocemento es la esencia para sus proyectos, luego de estructuras al fierro
que sobredimensionadas revelan oficio al resumir belleza y utilidad, bajo el
ejercicio de lo racional y minimal, como expresión de estos tiempos.
Parques, jardines, exteriores públicos e interiores domésticos y estatales,
suman espacio para el diálogo formal entre la creación escultórica y el hombre
como ser imprescindible para el suceso de compromiso.
Arcadio cuenta con un sinnúmero de piezas emplazadas en variadas latitudes y
escenarios. El peso de su decir se remite al costumbrismo, a la iconografía de
algunos movimientos o corrientes artísticas, así como a pronunciamientos
conceptuales que dibujan en grande a la palabra desde las técnicas y los
diferentes recursos matéricos contemporáneos.

