Resoluciones insólitas ha buscado el binomio artístico de Arcadio Tomás y Rubén Peña para estos novedosos personajes escultóricos desarrollados en Hjemly, Dinamarca.
Compuestas por un total de 5, abordan el tema de la armonía física y emocional representado a través de figuras en movimiento que sugieren un equilibrio que desafía la gravedad.
La ambigüedad de sexo que las identifica hace ambivalentes las esculturas en metal, quienes corren, bailan, saltan, hacen difíciles equilibrios, flotan en el aire. Casi nunca tienen los dos pies en el suelo, a veces ni siquiera uno, recurso utilizado para favorecer la sensación de movimiento en la cual la posición vertical es necesaria para que no parezca que van a caer.
La ambigüedad de sexo que las identifica hace ambivalentes las esculturas en metal, quienes corren, bailan, saltan, hacen difíciles equilibrios, flotan en el aire. Casi nunca tienen los dos pies en el suelo, a veces ni siquiera uno, recurso utilizado para favorecer la sensación de movimiento en la cual la posición vertical es necesaria para que no parezca que van a caer.
Distribuidas por los alrededores de esta escuela que anteriormente acogió a los miembros del Grupo Katey, pasarán a formar parte de la colección artística de la institución educativa.
Estos muchachos únicamente pretenden demostrar que el gesto
deportivo tiene una entidad artística suficientemente
importante para ser visto e interpretado de manera figurativa, pero
no realista.












